1 feb. 2008

Optimismo y Pensamiento Positivo


¿Cuántas veces hemos escuchado expresiones como: "piensa positivo" o "tienes que ser más optimista, así que deja ese pesimismo a un lado"? Estoy seguro que en más de una oportunidad nos han dicho algo parecido. Incluso nosotros mismos, aconsejando a otros les hemos orientado sobre cómo voltear la moneda frente a las adversidades y verle "el lado positivo" a las cosas.


Sin duda alguna, cuando enfrentamos la vida de forma positiva nos va mejor en todo. En estas noches pasadas veía una película en televisión (lo siento, pero no puedo evitar hacer referencias a películas) y uno de los personajes le decía a otro: "lo que hacemos no es lo que nos define. Nos define lo bien que nos levantamos cuando nos caemos". Y esta es una de las afirmaciones más ciertas que he escuchado. Mucho más allá de lo trillado que es el tema de levantarse de las caídas, del saberse levantar y todas las frases que pueden sonar a lugar común, está la inevitable verdad de que todo es cuestión de actitud.


Sobre el optimismo se ha dicho mucho, pero nada ha quedado claro, por lo menos para mí. Ser optimista no es obviar los malos momentos que vivimos, ni engañarnos pintando de color rosa las situaciones más negras, ni siquiera creo que el optimismo consista en negarnos a admitir que estamos pasando por un mal momento. La vida no está construida en base a lo que nos pasa, sino a la forma en que vemos e interpretamos lo que nos pasa.



Creo que estaría equivocado si digo que las personas construimos nuestro mundo a partir de lo que percibimos a nuestro alrededor. La verdad es que no es lo nuestros sentidos captan, sino las interpretaciones que hacemos sobre lo que estamos percibiendo. De allí que las percepciones de cada quién son completamente válidas y correctas, mientras que la interpretación que hacemos de lo que percibimos puede estar distorsionada por nuestras experiencias previas, creencias, traumas o ilusiones.


A este respecto Martin Seligman, en su libro "La Auténtica Felicidad" dedica un capítulo completo para hablar sobre el optimismo. Antes de seguir profundizando en este tema, creo encesario aclarar que este autor es uno de los impulsadores de la Psicología Positiva y que la obra se fundamenta en las carencias que ha observado a la psicología tradicional y en el planteamiento de nuevas fórmulas para ayudar al ser humano a encontrar el tan anhelado equilibrio emocional. En un futuro post me gustaría hablar sobre las generalidades de la obra, por ahora sólo quiere servirme de lo que el autor puntualiza sobre el optimismo y en mi experiencia con lo leído.


Seligman señala que frente a las cosas buenas o malas que nos pasan tenemos dos formas de verlas. Podemos adjudicarles causas permanentes o causas circunstanciales a ambas. Dice que las personas optimistas son quienes frente a las situaciones adversas les buscan causas circunstanciales y frente a las situaciones positivas asumen causas permanentes. El pesimismo consistiría entonces en buscarle causas permanentes a las cosas negativas que nos suceden y causas circunstanciales a las cosas positivas. Por ejemplo, alguien que obtiene una buena calificación en un examen puede verlo desde el lado pesimista diciendo: "Tuve suerte con este examen", "este examen estaba fácil" o "tal profesor fue generoso al revisar la prueba". Por otra parte, una persona optimista ante esta situación pudiese pensar: "Me esfuerzo mucho por conseguir las cosas que quiero" "Soy una persona muy inteligente".


En ambos casos, la forma en que ven el mismo hecho les prepará para futuras oportunidades. Si pensamos que somos inteligentes y estudiosos estoy seguro que obtendremos buenas calificaciones en todos los exámenes, pues tenemos una causa permanente para este hecho. Por el contrario, si pensamos que fue cuestión de suerte o algo meramente ciscunstancial no estaría tan seguro de que se obtendrían buenos resultados en las pruebas sucesivas.


Concluía Seligman diciendo que la esperanza está basada en estos principios. Tenemos esperanzas si pensamos que las cosas buenas tienen causas permanentes y las cosas malas tienen causas circunstanciales. ver la vida de esta manera nos fortalece y garantiza éxito en muchas de nuestras empresas.
Definitivamente, si en algo no estoy equivocado es cuando afirmo que cada uno de nosotros pinta su vida de los colores que desea, y que somos hacedores de nuestro propio destino. La forma cómo enfrentamos la vida, determina lo que nos irá sucediendo a lo largo del camino.

Somos quienes decidimos ser, y actuamos según la interpretación que tenemos de la imagen de nosotros mismos, de las circusntancias y de los demás. Las personas funcionamos, básicamente de la siguiente manera: Nuestros sentidos registran lo que perciben del entorno (personas, colores, sensaciones, lugares) lo que percibimos nos produce pensamientos que desencadenan emociones y son éstas las que nos empujan a la acción. Entonces, el problema no es lo que sentimos o lo que nos pasa, sino lo que pensamos. Si aprendemos a reformular nuestros pensamientos, siguiendo los principios de "permanencia y circunstancia", seguramente tendremos gran parte del terreno ganado.
En el capítulo del libro dedicado al optimismo, aparece un test de autopercepción muy interesante. En la parte que mide la manera como asumimos los acontecimientos positivos mi resultado fue que les adjudico causas permanente. Y es cierto, desde siempre he aprendido que sólo obtengo aquello por lo que me he esforzado, y una de las lecciones es que soy merecedor de las cosas buenas que me pasan porque me las he ganado. Sin embargo, cuando miden las causas que le encontramos a las situaciones negativas, resulta que salí con alto grado de pesimismo, pues también les doy explicaciones permanentes a los acontecimientos más desagradables. Lo cual no me sorprendió, pues una de mis fortalezas es mi nivel de autoconciencia. Si bien no me conozco en un 100% y muchas de mis actitudes son tan impulsivas que hasta yo me asombro de lo que soy capaz, pues en líneas generales mi nivel de autoconocimiento es bastante bueno.

La lectura de esta obra me ha servido de mucho. Es un libro fascinante que estoy masticando poco a poco para poder digerirlo aprovechando todos sus nutrientes. Los ejercicios que ofrece para cada elemento que trabaja me sirven para describir y categorizar mi actuación, pero no queda allí, pues me hacen reflexionar sobre cómo acercarme a mi ser ideal, sirviéndome de los consejos.


Ciertamente, debo aprender a enfrentar las adversidades, pues soy de las personas a quienes les cuesta levantarse. Ahora estoy seguro que podré hacerlo, pues estoy aprendiendo a "circunstancializar"(aclaratoria del autor: esta palabra la acabo de inventar, no existe y pido disculpas a quienes se ofendan leyéndola) los eventos negativos. Hoy sé que las cosas negativas no serán siempre iguales, sólo debo hacer de esto un hábito en mí.

6 comentarios:

Lascivus dijo...

Siempre compartiendo información interesante... Gracias Gustavo,

markitoxxx dijo...

Excelente post!!, creo que voy a postear un cuento que se relaciona mucho con lo que dice Seligman, espero sigas posteando estas cosas interesantillas, abrazo!!

Aran dijo...

sin duda el optimismo es una buena terapia

Dark Angel dijo...

Hmmm hay ocaciones en que me he fingido positivo, solo para alentar a los demás, pero resulta una mascara que se resquebraja con cada sonrisa, que resultan muy dolorosas por cierto....muy buen post amigo.
saludos desde mi lejana galaxia

semental dijo...

maravilloso post. yo creo firmemente en que debemos tener una actitud positiva frente a las situaciones aparentemente "negativas". el alma atrae aquello q secretamente alberga.el hombre no es responsable directo de sus circunstancias,pero con sus pensamientos positivos o negativos moldea indirectamente,pero con certeza,su realidad o circunstancia.visualizando y cultivando nuestros pensamientos transformamos nuestra realidad. todo pensamiento coherente se materializa. pide,entrega,agradece y RECIBIRAS!! "una vida particularmente dificil no es un castigo,es una oportunidad" espero ansioso el post sobre seligman,cumple tu palabra.

un abrazo.

shiry dijo...

sin duda el post que mas me gusto de todo el blog, muy interesante por varios motivos, uno de los cuales es que a las personas le cuesta mucho ser optimista, tomarse las cosas malas de la vida como una oportunidad de crecer, de madurar.
se me viene a la cabeza esa frase que dice que siempre que llovio paro, y es verdad no hay mal que dure mil años.. todo pasa.. o por lo menos soy optimista en eso..
del autor en cuestion no lei nada pero ya me voy a poner en tramite de conseguir algo de el..
besos .. hasta la proxima