3 de oct. de 2007

Bendición Abuela

Te fuiste Inés, tu cuerpo fatigado decidió descansar. Sé que estás en el cielo, 30 años de sufrimiento son mi garantía de ello. Son muchos los recuerdos que me dejas, muchas tardes acostado en tus piernas escuchando esos relatos que me encantaban, muchas tardes merendando leche con taco y galletas de soda, muchas las horas dedicadas a revisar mis deberes y afianzar mi lectura, muchas las risas que te robaban mis funciones de títeres, muchas las veces que me escondía debajo de tu falda cuando mi mamá me perseguía para reprenderme por alguna travesura, muchas los planes que hacíamos para cuando te pusieras "buena", como tu decías.

A pesar del dolor y la tristeza que atraviesa mi alma. A pesar de la rabia y la impotencia por no haberte visto enseñándome a bailar joropo, como tantas veces lo soñamos sé que estás mejor. Ya no tienes dolor, ya puedes andar por tí misma sin depender de unas ruedas, ya puedes hablar, reir y quizás hasta estés bailando para recuperar todos los años que no pudiste hacerlo.

Gracias abuela por tanto amor, por tanto cariño, por malcriarme hasta el último momento. Tus últimas palabras fueron hacia mí, ese "Dios Te Bendiga" que pronunciaste el domingo en la máñana cuando llegué a verte me acompañará siempre. Gracias por haberme esperado, porque a menos de una hora de haber llegado ya habías iniciado tu recorrido a una vida mejor. Gracias por haber sido mi abuela, mi madre, mi malcriadora.

Quedamos a mano; soy tu nieto favorito y tu eres mi abuela favorita.
Bendición mi vieja patuleca, y ayúdanos a darle fuerzas a ese viejito que compartió toda su vida contigo.

7 comentarios:

Don Arturo de Quilpue dijo...

Ay, nene, a nosotros los viejos suelen sucedernos esas cosas. La máquina empieza a fallar hasta que un día ya no arranca más. Pero por ahí no es para ponerse triste. Si te tuvo a vos como nieto favorito y tuvo a su viejito a su lado hasta último momento, seguro que supo de primera mano lo que era la felicidad. Habemos muchos que no podríamos decir lo mismo.
Fuerza.

Maria de los Hitos dijo...

Joe, que bonita carta a una abuela, a un ser querido. Vaya nudo en la garganta que me acabas de hacer. Pero también me has hecho recordar los buenos momentos

Doso dijo...

Tú abuela debe estar feliz!!! por lo que acabas de escribir!!!

Un fuerte ABRAZO!!!
DOSO

RAMMSES dijo...

Guarda y lleva contigo siempre el recuerdo y la satisfacción de haber querido y amado a tu abuela como se debe. Aquellas personas a quienes realmente amamos siempre vivirán.
Un cálido abrazo, lo tuyo es sentimiento puro.

Gordi Gay dijo...

que lindo chamo, se que esta orgullosa de ti

Aloner Mind-Herrera dijo...

Me hiciste llorar... mi abuela se fue hace dos meses y no he podido superarlo, solo lo bloqueo y pienso que está de viaje y que de nuevo vendrá...

Yo no pude despedirme de ella, cuando sabíamos que iba a morir estaba sufriendo y le tuvieron que poner morfina, yo le hablaba a ella dormida y nunca supe que era ese ultimo "dios te bendiga".

Considérate afortunado papá, yo también fui su nieto preferido y no escuche sus últimas palabras...

Buen post, un abrazo amigo.

Saludos.

tentetieso dijo...

Ay... mi abuela empezó por perder la memoria, luego la identidad y finalmente la vida. De esto hace ya varios años y al leerte me he vuelto a emocionar recordándola.

Hay gente que no te abandona nunca y, por lo que leo, tu abuela no lo va a hacer. Su energía te alimentará siempre. Y por eso eres (soy) muy afortunado.

Un abrazo de nieto.