

Todo encaja perfectamente. Fui a verla con Marmota y una amiga que se ha leído el libro (aún no he identificado un miembro de la fauna para llamarla en mis trazos), y hacía constantes referencias a la obra. Ciertamente es un relato lleno de sorpresas, pero muy bien hilado.
La fotografía es simplemente hermosa, unos paisajes hermosísimos, tomas del casco histórico de la Ciudad de México que te dejan con la boca abierta.
Las actuaciones son brillantes y demuestran el inmenso talento de estas grandes figuras de la actuación. Ana Claudia Talancón, la misma muchacha del crimen del Padre Amaro, es la principal protagonista de la historia. Nos representa a una Catalina adolescente, dulce e inocente que va evolucionando hasta convertirse en una mujer de temple, segura de sí misma. Le imprime profundos matices emocionales al personaje, lo que nos hace convencernos de que estamos viendo por un huequito lo que le pasa a alguien que existe en la vida real.
El talento de esta chica le hace presentarnos a una niña inocente con la misma naturalidad que una mujer necesitada de intimidad o una madre fuerte y segura de sí misma.



Los tres se la comen con su actuación. Y el Capitán resalta por su comicidad, originalidad, espontaneidad y a mi modo de ver, por su irresistible atractivo.
Es una película que recomiendo ampliamente por su historia, sus diálogos, sus actuaciones, su guión coherente, su vestuario, su escenografía y locaciones, por su fotografía, por tener una banda sonora de antología y riqueza musical y por todos los mensajes que podemos sacar de cada una de sus escenas.
1 comentario:
Qué buena película y qué divina se veía esa mujer! Los peinados, la ropa, todo era tan suntuoso y estétco a la vez que real. Me encantaron las láparas del auditorio, el campo de flores, todo me pareció tan bien cuidado.
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